Después de casi dos meses que tuve sin actividad en mi blog, es tiempo de escribir algo interesante.
Para empezar, en el trabajo me empieza a ir mejor, digo, después de todo las cosas mejoran siempre y cuando se posea una actitud positiva.
Sentimentalmente estoy tranquilo, no he visto a Edith en casi 15 días o tal vez más, aunque publiqué hace tiempo que habíamos terminado, decidí hablar las cosas con ella y poner en claro mis condiciones, pero todo sigue igual, desde entonces solo la he visto tres veces. Pero no está mal, eso servirá para extrañarla y ser más efusivo la próxima vez que la vea.
Por otra parte y volviendo a lo del trabajo, hace dos días llegaron un par de franceses a modificar unas cuantas máquinas y tuve la oportunidad de intercambiar palabras con ellos, y lo digo de esta forma porque no soy una persona que platique mucho, además de que algunas cosas en francés no sé cómo expresarlas, pero trataba de darme a entender. Me dió mucho gusto ver por fin que todo el tiempo que estuve estudiando francés haya dado resultados positivos, no soy un gran conocedor del idioma, pero me hizo sentir muy bien el hecho de poder entender lo que me decían.
Y justamente el día 14 de diciembre fue la fiesta navideña de la empresa, se llevó a cabo en el "centro de convenciones Arecas", un lugar agradable, pero un poco lejano, está ubicado en camino a Chalma, la fiesta estuvo muy bien, el problema es que yo no soy de fiestas y no me sentí muy cómodo en ese lugar, puesto que no llevaba pareja y quienes no llevaban pareja no quisieron bailar conmigo (jajajaja, que por cierto no se me hace extraño). Espero que a la próxima fiesta que me inviten, ya tenga alguien a quien poder invitar (si se preguntan por qué no menciono a Edith, la respuesta es porque no la dejan salir).