sábado, 19 de septiembre de 2009

De regreso.

Con varias novedades esta vez, y a mi modo de ver. Todas buenas.
Empezando desde lo más antiguo. Por fin tuve la oportunidad de conocer a Laura Citlalli, una chica a la que solo había tratado por internet y que recuerdo de Gemalto, aunque mientras estuve ahí, nunca se me había ocurrido hablarle.
Abandoné el lugar de trabajo en el que me encontraba, aunque esta vez fue por gusto y no porque me corrieran, Sceclé es un lugar que difícilmente voy a olvidar, ahí conocí a grandes e ilustres personajes. Y en donde me dí cuenta de que mi teoría es cierta, hasta de la persona más mala aprendes algo bueno.
Regresé a la UTEZ, mi alma matter, con ganas de salir adelante, y esperando nuevos proyectos. En un grupo que hasta ahora ha demostrado ser líder, bastante unido y participativo (al menos más que otros en los que había estado).
Recobré mucha de la confianza que se me había ido, aunque aún quedan cosas por recuperar. Ahora tengo nuevos objetivos en la mira, aprendo a responsabilizarme aún más. Puesto que he sido nombrado jefe de grupo, además de que ahora también empiezo a ser más organizado.
Me desenvuelvo más rápido con la gente, anteriormente me daba miedo hablar siquiera, ahora me he dado cuenta de que debo restarle importancia a esos errores, después de todo, de ellos he aprendido bastante.
Lo que más confianza me da es el hecho de saber es que el impacto de un comentario en mi vida será el que yo le dé. En mi vida nada importa nada más de lo que yo piense y opine de mí mismo. Yo soy mi propio universo, mi propio mundo.
El existencialismo ha ayudado en gran parte, sigamos así, ¡Arriba y adelante!