El derecho de exclusividad que no fue concedido por no coincidir en tiempo y en espacio.
Sentir envidia por los que estuvieron pisando la tierra fértil que ahora es tu hogar, sentirte fuera de ti mismo mientras entras a la que ahora es tu casa y aún así. No sientes ser tu mismo, sabes que no correspondes a ese lugar y que tienes que dividir tu corazón en tres, la parte que aún te pertenece y la que se han quedado dos inquilinos más de tu casa. Porque el anfitrión ya no pertenece a tus prioridades.
Tan fácil que era seguir adelante cuando hubo oportunidad de seguir buscando a alguien más mientras el anfitrión buscaba un habitante para ocupar sus promiscua habitaciones. De un corazón como condominio, de un lugar donde aves de paso dejaron huella y es un desastre que no se puede arreglar y que no estamos dispuestos a tolerar.
Deja que los demonios de tu corazón salgan, viejo amigo, pues aquéllos que te aconsejan nada saben de tu vida, nunca han estado allí para ver lo hipócrita que eres, porque sabes que no hay rostro detrás de tu atuendo. Puesto que quien usa una máscara muestra su verdadera faz y se esconde detrás de alguien más.
Nadie cambia para siempre, hay costumbres arraigadas que no se desprenden. Que incómodo es convivir con alguien que no camina a tu paso, tienes que esperar a que te alcance y cuando avanza, es en una dirección que tu ya conoces.
Porque el que busca encuentra y tus secretos están ocultos a ojos vistos. Porque quien te ha visto pecar han sido tus propios sueños y aún así tu alma sigue vacía y no encuentra la par en tu hogar.
Ha llegado la hora de volar, alzar el vuelo y continuar. No existe el amor en un corazón como el tuyo, si no dejas salir el mal. No tendrás capacidad de amar si no dejas de odiar.
Es tan difícil después de los golpes y tropiezos. Peor aún es hablar a oídos necios. Gritar sin ser escuchado y fingir que estás enamorado.
Sé cuántas ganas tienes de echar en cara todo lo que sientes, pero tus palabras se quedan atoradas entre los dientes. Se cuánto quieres decirle de frente: "eres una puta" y lo inconforme que estás con tu vida, porque estuviste aguardando tu vida, con enorme recelo para venir a terminar con la promiscua vanidad de su deseo. Porque al principio no fuiste correspondido, vi tu dolor y el fuego de tu odio encendido.
La culpa es de tu orgullo, por querer demostrar el daño que puedes causar. Estallar en llanto ya no limpia tu alma. Porque el tiempo no vuelve atrás arrepentirse no servirá de nada.
Celos, malditos celos. Cuánto más errores busco, más variables encuentro. Ojalá pudiera compilarte desde cero. Pero tu no entiendes mi simulación, eres un error "0 day" que se arraigó en mi conciencia.
El día de hoy he decidido que tiene que llegar esto al final, porque ha llegado la hora de evolucionar.
No sabemos que depara el mañana, no se que rumbo llevo, tampoco se la dirección, pero estoy seguro de que no estoy en el lugar al que pertenezco, no el tiempo, no es el espacio, no es mi hogar ese no soy yo.
Nietzsche, viejo mentor, te he fallado, porque al luchar contra monstruos, me he convertido en el peor de todos. Confieso que he pecado, pero también confieso que lo he disfrutado.
Qué insípida es la vida a tu lado, saber que mi inspiración ha llegado a un lugar vacío.
No pertenecemos al mismo mundo, nunca lo hicimos y sin embargo, convivimos.
¿No es así como funciona la simbiosis? un organismo que convive con otro sin perjudicarlo. Hemos hecho un gran equipo todos estos años. No obstante algo de tu pasado me incomoda. Es ese enorme espacio que hay entre nosotros que no me dejará vivir contigo. Porque pareciera que ya no es estrecho ese espacio que une nuestros cuerpos.
Y a pesar de las palabras, se que hubo mejores momentos en tu vida que me vas a negar y que no me pertenecen, al igual que yo atesoro aquéllas personas que estuvieron conmigo mientras tú dormías. Quisiera que estuvieras presente al menos un día, en lo que ha sido mi vida. Así entenderías que no puedo estar contigo. Quisiera volver en el tiempo y apenas ser tu amigo.
De tus crímenes hay testigos, no sé a cuántos asesinaste porque tus declaraciones son obscenas. En cuanto a mí, te mereces todas las condenas. No podría ni mirarte a los ojos, aún así me di cuenta que mientras tú coleccionaba corazones, otros sólo añadieron tu nombre a su lista de canciones.
Y es que era tan poco el valor que tenías por tu persona que no me di cuenta que así te gustó que te trataran. ¿Por qué habría de ser yo quien te diera un lugar en su mundo?
Mi órbita está paralela a la tuya y aunque el universo se curvó para encontrarnos, no estoy seguro de cuánto tardará para separarnos. Aún creo que hay algo más para mí. Y de ti no me preocupo porque cumplí mi promesa de que te arrepentirás de tus palabras, que que de gustarías de esa amarga desgracia que salió de tu propia lengua, y no soy yo el culpable. Porque me lo dijiste dos veces, contigo no ha estabilidad en el tiempo, eres una función que desaparece con el tiempo y no tienes un atractor.
No seas hipócrita conmigo, sabes que tu corazón no pertenece a uno solo y está disperso en el espacio.
Porque una jaula estuvieron todo este tiempo, esos lobos queriendo salir. De los confines de mi alma, quieren tus huesos roer. Y ya ha pasado mucho tiempo, aún más del que yo hubiese esperado. Casi se ha visto duplicado comparado con el que dedicaste a vagar en el espacio.
Ahora nuestros caminos son contrarios, mientras tus labios buscan los míos, yo quiero huir sin verlos.
Es hora de decirle adiós a esa antigua vida tuya. Pues recuerda, somos una piezas en un enorme tablero de ajedrez, y como piezas, desconocemos la estrategia, apenas podemos vislumbrar lo que nos rodea, no obstante hay movimientos más adelante. No espero que lo entiendas. Pero una voz dentro de mí sollozar "dejármelo a mí y por el resto no te preocupes".
Ojalá vuelva a mi la inspiración que perdí contigo, porque ahora me veo al espejo y me desconozco, te entrego la mejor versión de mí, pero la tuya se quedó atrapada en el pasado. Porque entregaste a otros tus mejores versos y me dejaste con los restos.
Ni siquiera me pertenecen tus sueños pues incluso ellos tienen otros dueños. Porque ya es tarde para alejarme, pero quiero sentir como las figuras pictóricas que dejaron mis dedos en tu muro han sido borradas por el autor. Pasé a recoger mis disgustos con el tiempo.
Me excluiste desde el principio y ahora me dices que nuestro es el destino. No es así como se empieza una historia. Si no querías una tragedia ¿por qué empezaste una comedia?
Es ese dulce veneno de tus labios lo que nunca olvido y esa fatua indiferencia que no olvido. Porque nunca dejarás de ser la misma persona.
Nadie cambia para siempre, todos nos damos cuenta de lo que somos capaces.
Destila pronto esa toxina, pues esto aún no termina. Gusto me dio platicar contigo y ver que ha salido el mal de tus entrañas. Buscaremos juntos el sol todas las mañanas.
Como antaño, vestidos de blanco, juntos de la mano. Como debió ser desde siempre. Hacer las pases conmigo.
Deja salir eso que te aqueja, pues se acercan los otoños, recordándonos que somos cada vez más viejos.