domingo, 10 de octubre de 2021

Black

 Es en las noches cuando más fuerte escucho tu voz susurrandome al oído. Se que aún hay mucho por buscar y tantas cosas por encontrar. Pero no, amigo mío, es tiempo de partir. No podemos quedarnos en el mismo lugar. Es necesario continuar.

Se que no has querido irte y que tampoco lo harás, pero tenemos que trabajar juntos para llegar a la meta, sin importar cuál esta sea.

Deja por favor de comparar tu carrera con la de los demás. Ciertamente cada quien hace uso de sus propias ventajas y aunque parezca que dar un paso hacia adelante es retroceder atrás, más lejano será el camino si miras a tus espaldas. No te desanimes, que mucho hemos pasado juntos, hemos sobrevivido. Y aunque muchos han sido los obstáculos en el camino los hemos ido superando.

Por más negro que ha parecido el camino siempre ha habido una luz distante que nos guía a cada instante.

Negra es la noche, como negra es nuestra alma. Pues donde hay luz también hay oscuridad. Es esa la dualidad del universo, porque la bondad de tu alma también alberga secretos, oscuros e inconfesables. Hay cosas que es mejor guardar para nuestras entrañas porque algunos secretos avergüenzan a quien los posee y otros sólo te hacen sonrojar por las fechorías cometidas. Es así con todos. Ni buenos ni malos, ni inocentes ni culpables.

Juzgas por indiferencia pero estás parado sobre la traición. No sabrías distinguir el día si no existiese la noche. Se lo dispuesto que estás a abandonarte a ti mismo por un cambio y algo diferente. Y aún así podrías tropezar vehemente, las caídas duelen y al recuperarte podrías no ser el mismo.

Deja de buscar, porque ya no hallarás nada. El espacio está vacío, escudriñas sin éxito en un pozo sin fondo. Sabes que no existes en ese corazón, que quienes llegaron antes de ti se lo llevaron todo y lo dejaron vacío. Solo quedan las migajas. No hay ambiciones, no hay cuerpo, no hay evidencia, fue un crimen perfecto. Sólo quedaron sus cenizas. Y a pesar de eso se escuchan los ecos de algunas lastimeras palabras de amor que se ahogan a la distancia con el vaivén del tiempo. El sonido se hace más fuerte con el tiempo pero más insípido a tus oídos, yo lo entiendo. Es esa extraña sensación de soledad que tienes al estar acompañado. Porque su compañía no es grata, es pesada, un elefante rosa en la habitación que duerme contigo. Te ahoga el aliento y te roba los besos. Es un pesado lastre que no te deja correr y lo que tu quieres es volar.

Pero piensa que esto eres tú, tu elegiste este tiempo futuro porque te preocupabas por hacer justicia del pasado. Ahora tienes que lidiar con el presente. Era tan fácil tomar las palabras literalmente, debiste hacerte a un lado fue la sugerencia y preferiste la venganza que no te pertenecía. Debiste fingir una relación y no una vida.

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